La historia del Negroni es la historia de casi todos los grandes cócteles clásicos: tiene un origen documentado, una fecha concreta, un lugar específico, y aun así nadie se pone completamente de acuerdo. Lo que la diferencia de la mayoría es que el personaje detrás del trago era un conde de verdad, el lugar sigue existiendo hoy, y el bartender que lo preparó tomó una decisión pequeña —cambiar el limón por la naranja— que resultó definitoria.
¿Dónde y cuándo se inventó el Negroni?
El Negroni se inventó en Florencia, Italia, en 1919, en el Caffè Casoni de Via de’ Tornabuoni. El Conde Camillo Negroni le pidió al bartender Fosco Scarselli que sustituyera la soda de su Americano habitual por gin. Scarselli decoró el nuevo trago con naranja en lugar de limón para diferenciarlo del original. Ese ajuste se convirtió en el Negroni que conocemos hoy.
EL PREÁMBULO
El Americano primero
Para entender el Negroni hay que entender primero el Americano, el cóctel del que viene. El Americano es una combinación de Campari, vermouth rosso dulce y soda, servida con hielo y una rodaja de limón. Su nombre no viene de Estados Unidos sino de los turistas americanos que visitaban Italia a principios del siglo XX y que lo pedían con frecuencia en los cafés de Florencia y Milán.
Antes del Americano estaba el Milano-Torino, un aperitivo de finales del siglo XIX que combinaba Campari de Milán con vermouth de Torino, sin soda ni guarnición. El Americano es el Milano-Torino con soda, creado para hacerlo más accesible y refrescante. El Negroni es el Americano con gin en lugar de soda, creado para hacerlo más fuerte. Tres cócteles en línea directa de sucesión, cada uno un paso más intenso que el anterior.
LA NOCHE DEL CAFFÈ CASONI
Florencia, 1919
La versión más documentada del origen del Negroni sitúa el momento en el Caffè Casoni de Florencia en 1919. El Conde Camillo Negroni era cliente habitual y su trago de costumbre era el Americano. Según los registros, una noche pidió al bartender Fosco Scarselli que lo preparara con gin en lugar de soda. El motivo varía según la fuente: algunos dicen que el conde quería algo más fuerte, otros que había adquirido el gusto por los destilados durante sus años en el extranjero y quería incorporarlo a su aperitivo habitual.
Scarselli preparó el trago, lo probó, y tomó la decisión que hace grande al Negroni como historia además de como cóctel: en lugar de decorarlo con limón como el Americano, usó una rodaja de naranja. No fue un error, fue un criterio editorial de bartender. La naranja complementa el Campari de una forma que el limón no hace, y ese detalle definió el carácter aromático del trago desde el primer día.

La historia tiene testigos. La familia Negroni incluso comenzó a embotellar el cóctel como bebida premezclada ese mismo año bajo el nombre Antico Negroni, lo que convierte al Negroni en uno de los pocos cócteles clásicos que pasó de la barra a la botella comercial en cuestión de meses.
EL PERSONAJE
¿Quién era el Conde Negroni?
El Conde Camillo Luigi Manfredo Maria Negroni nació en Florencia en 1868 y murió en 1934. Fue un personaje genuinamente excéntrico para los estándares de su época. Según la investigación del historiador de cócteles Luca Picchi, que es quien más ha documentado la historia con rigor, el Conde había pasado años en el extranjero antes de regresar a Florencia, incluyendo tiempo en Estados Unidos donde se dice que trabajó como cowboy y tuvo varios negocios con suerte dispar.
Esa historia de vida fuera de Italia es relevante porque explica el gusto por el gin, un destilado que no era habitual en el aperitivo italiano de la época. El Conde Negroni llegó a Florencia con el paladar formado por otra tradición de bebidas, y cuando quiso reconciliar el aperitivo local con los destilados que ya conocía, el resultado fue el trago que lleva su nombre.
EL DEBATE
Lo que la historia no termina de resolver
La historia del Negroni tiene sombras. La más importante es la del general Pascal Olivier de Nègre, un francés de apellido similar que algunos investigadores han propuesto como posible inventor alternativo del trago, ya sea en Londres o en otros bares europeos en fechas similares o anteriores. La teoría no tiene la misma documentación que la historia florentina y la mayoría de los historiadores de coctelería la consideran secundaria, pero existe y se menciona en los debates serios sobre el tema.
También hay dudas sobre la fecha exacta. 1919 es el año más citado, pero algunos documentos sugieren que el trago podría haber aparecido entre 1914 y 1920 sin que haya un registro definitivo del momento preciso. Lo que sí existe es documentación de la familia Negroni y del Caffè Casoni que ancla la historia en Florencia con suficiente solidez.
LA CONCLUSIÓN
Lo que sí sabemos
El Negroni nació en Florencia. El Conde Camillo Negroni existió y fue cliente habitual del Caffè Casoni. Fosco Scarselli era el bartender. La sustitución de soda por gin en el Americano fue el origen del trago. La naranja como guarnición fue una decisión del bartender, no del cliente. Y la familia Negroni lo embotellaron ese mismo año.
Lo que hace única a la historia del Negroni frente a otros cócteles clásicos es que no hay un mito romantizado construido décadas después. Hay documentos, hay una familia que lo reclamó como propio desde el principio, hay un bartender con nombre. Para los estándares de la historia de la coctelería, eso es inusualmente sólido.
El Caffè Casoni ya no existe con ese nombre. El local en Via de’ Tornabuoni fue comprado por Roberto Cavalli y convertido en el Caffè Giacosa, que cerró en 2017. Hoy hay una tienda de moda en ese espacio. El trago sobrevivió mejor que el bar donde nació.

